domingo, 6 de septiembre de 2009

EN UN RINCON DE LAS SIERRAS

Anduve medio perdido este fin de semana, tanta jarana seguro hace mal, pero no es lo que pasa por mi mente en estos momentos...



En un rincón de las sierras donde arden las estrellas,
dejé mi herida abierta en un valle de penas.
Casi sin darte cuenta se te puede enfermar el corazón,
cuando uno menos lo espera,
el veneno ya está en tus venas.

En un río de deshielo, al sol de una mañana
trajeron en un cuerpo a un ángel de montaña,
un par de ojos negros te pueden robar la ilusión
y no hay cura ni remedio que te haga ver mejor.

La luna y mi suerte, rompieron el encanto
perdí mi sueño en la noche que el ángel se hizo diablo.
Un par de ojos negros te pueden robar la ilusión
y no hay cura ni remedio que te haga ver mejor.

En un rincón de las sierras donde arden las estrellas,
dejé mi herida abierta en un valle de penas.
Casi sin darte cuenta se te puede enfermar el corazón,
cuando uno menos lo espera,
el veneno ya está en tus venas.


Y que se puede hacer cuando la imagen de una hermosa mujer se aparece una y otra vez en tus pensamientos... pelear para que, si cuando se quizo pelear perdiste de la peor manera. Ella gano sin hacer el menos esfuerzo y tu con tu corazon quedaron desparramados en el olvido.

La muerte no es una opcion, olvidarte tampoco, matarte si lo es.

1 comentarios:

Juan Pablo dijo...

"el sabio perdona, pero no olvida"

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